Qué significa
En Madrid se dice cuando alguien se pone a hablar sin freno, soltando charla a saco y enlazando tema tras tema. También puede valer para escribir mucho en el ordenador, pero en plan de bar suele ser más de darle a la lengua. Vamos, que te lías y cuando te quieres dar cuenta ya es de madrugada.
Ejemplos de uso
"Quedé a tomar una caña rápida y acabamos dándole a la tecla tres horas, arreglando el mundo, rajando del jefe y pidiendo otra ronda."
"En cuanto se sentó el tío Paco en la sobremesa de Reyes le dio a la tecla con la historia de la mili y no la soltó hasta que mi madre sacó las uvas pasas del Tupperware."
"Vaya tarde llevas dándole a la tecla con la del piso de arriba, llevas dos cafés y un descafeinado y todavía no me has dejado meter baza ni para pedir el cenicero."
De dónde viene
La expresión nace en el Madrid de los locutorios y las primeras redacciones, cuando “darle a la tecla” significaba literalmente teclear sin parar en la Olivetti o el ordenador de mesa. De ahí el madrileño la mudó al bar y la trasladó al sentido figurado: si alguien teclea sin pausa, también puede hablar sin pausa, encadenando temas como quien aporrea letras. La metáfora se quedó entre cañas, peñas y sobremesas eternas.
Otras formas de decirlo
Tu voto importa
¿Esto es lenguaje de calle de verdad o se nos ha ido la pinza? Vota.