Se dice cuando una situación que venía mal se revierte y termina jugando a tu favor. Es como ir perdiendo, estar medio en la lona y de golpe pegar el volantazo. En Argentina se usa mucho en fútbol, laburo o discusiones. No es magia, pero cuando sale, queda re lindo.
"Íbamos 2 a 0 abajo y ya pintaba papelón, pero el Pato se despertó, metió un golazo y en cinco minutos dimos vuelta la torta. Terminamos festejando como si fuera final."