Se dice cuando alguien se pone a exagerar una historia a lo bestia, metiéndole adorno y cuento hasta que ya parece leyenda urbana. Es el pana que no te dice que vio un perro, te dice que era un lobo gigante con GPS. Se usa mucho para vacilarlo y bajarlo a tierra, con cariño o con pique.
"Carlos juró que el pez era del tamaño de una lancha y que lo subió él solito. Nah, chico, ese pana vive dando un millón en cada cuento."