Se dice cuando quieres que alguien salude a otra persona de tu parte, pero con ese puntito de formalidad de pueblo y de antes. Es como mandar recuerdos, solo que más castizo y con cariño. Muy típico en conversaciones familiares o entre vecinos, cuando no quieres quedarte en el simple hola y ya.
"Oye, si ves a la tía Mari por el mercado, dale un buen toque de mi parte, que luego dice que paso de la familia y me monta el drama."