Se dice cuando alguien se te pega de más y te arrima el cuerpo, casi rozando, normalmente con intención de coquetear o de pasarse de listo. Puede ser medio juguetón, pero también incómodo si no hay confianza. En fiestas y en el camión se oye un montón. Y sí, a veces es puro pretexto para andar de encimoso.
"No manches, en la fiesta Juan nomás andaba pegándose y dándome un arrimón cada que pasaba. Le dije que se calmara, que no era pasillo del camión, y se hizo el loco."