Se dice cuando alguien te pega un abrazo tan apretado que sientes que te montaron una mochila en la espalda y te dejaron sin aire. Es un abrazo de esos bien sentidos, de reencuentro o de cariño bruto, con fuerza de pana. En Monagas lo sueltan para vacilar el apretón y dejar claro que fue nivel oso.
"Llegó mi tía de Maturín y me soltó un abrazo mochilero que casi me deja sin aire, yo ahí todo doblado y ella feliz, vale."