Se usa cuando ya te hartaste y mandas a alguien a la fregada, lo corres o le cortas el rollo porque anda de necio o dando lata. Puede ser literal, sacarlo de un lugar, o figurado, terminar una relación o una amistad. Suena tajante, pero a veces es justo lo que toca para tener paz.
"El vato ya traía rato de enfadoso en la peda, y yo nomás le dije: ya, compa, te doy puerta. Se fue bien indignado y el ambiente se alivianó machín."