En Risaralda se usa para decir que vas a meterle presión o caña a alguien, ya sea con regaño, con exigencia o con intensidad. También puede sonar a darle duro a algo, como apretar el ritmo. No es tanto “buenas vibras”, es más empuje fuerte, a veces medio bravo. Depende del tono y la confianza.
"Parcero, deje la pereza y póngase serio con ese proyecto, que el jefe hoy sí nos va a dar madera si no lo entregamos a tiempo, ¿oyó?"