Se dice cuando alguien te da largas, te enreda con excusas o se pone a dar vueltas sin concretar nada. Es ese plan de hablar mucho, prometer poco y dejarte esperando como un bobo. También vale para cuando alguien se demora en decidir y te tiene ahí, con la paciencia en la mano.
"Parce, no me dé más lulo: ¿va a venir a la fiesta o se va a quedar inventando excusas toda la noche?"