Se dice para pedirle a alguien que te deje tranquilo, que se quite de arriba y te dé tu espacio. Es como soltar un “bájale” o “déjame en paz”, pero en versión bien de calle. Va perfecto cuando alguien está intenso, preguntón o pegado como chicle. Suena seco, pero no siempre es pelea.
Expresión muy dominicana para decirle a alguien que se aparte, que no moleste y que te deje respirar tranquilo. Es como un déjame en paz, pero con sazón caribeño y un punto de pique. Se usa tanto en relajo como en serio, según el tono. Y hay que admitir que suena bastante sabrosa cuando la sueltas bien.