Se dice del cuartito o rincón de la casa que tienes “apartado” para bajar revoluciones: tirarte en la cama, poner música, ver series o echarte una siesta de campeonato. Es tu zona sagrada para desconectar del jale y del drama. No es cualquier cuarto, es el refugio donde se te reinicia el alma.
"Güey, hoy el jale me dejó molido. Llego, me encierro en mi cuarto de relax, pongo rolitas y me aviento una siesta bien marrana pa' revivir."