En Guerrero se usa para hablar de un cuartito medio escondido, humilde o improvisado, donde te metes a descansar, a echar la flojera o a huir del chisme. Puede ser tu cuarto todo tirado, una bodeguita o la clásica guarida donde nadie te molesta. Suena medio feíto, pero la neta suele ser el lugar más querido.
En Arequipa se usa para hablar de una habitación chiquita, medio oscura y desordenada, donde apenas entras tú y tu caos personal. Es ese cuartito donde tiras todo cuando viene visita y haces como que tu casa está ordenada. Suena feíto, pero en el fondo le agarras cariño a tu covacha, porque es tu cueva secreta.