Se dice cuando alguien sale disparado a toda velocidad, como si tuviera un cohete en el culo. La gracia es comparar con el ñandú, ese bicho grandote del campo que corre que da miedo. Sirve para apurar a alguien o para contar que te fuiste rajando por una urgencia o un susto. Y sí, queda re pintoresco.
"Che, cerraba el súper y me acordé de la birra a último momento, así que salí corriendo como un ñandú y casi me llevo puesto al guardia."