Se dice cuando alguien te cuenta la verdad tal cual es, sin chamuyo, sin vueltas y sin endulzarla. Es pedir o reconocer que te tiren la posta, directo al hueso. Sirve para cortar el misterio, el verso o la excusa barata. A veces duele un toque, pero se agradece cuando querés claridad.
"Dale, loco, contame la justa, ¿te rajaron del laburo o renunciaste porque te pintó?"