En Táchira, un chuzo no es solo una punta o una lanza, también es el helado de barquillo de toda la vida, el de cono, para entendernos. Lo pides en la calle, te lo comes caminando y te salva del calor sabroso de la zona. Sencillo, barato y feliz, de esos gustos que no fallan.
En Panamá chuzo se usa para decir que algo está bien bonito, bien fino o que se ve brutal. Puede ser un carro todo tuneado, una pinta elegante o hasta un celular nuevo que brilla más que el sol. Es de esas palabras que sirven para casi todo lo que impresiona, y la verdad es que suena bien sabroso.
En Andalucía se usa chuzo para hablar de un frío intenso que cala hasta los huesos, de ese que te deja las manos tiesas y la nariz roja. Puede referirse al tiempo o a algo muy frío como una bebida recién sacada del congelador. Es ese frío traicionero que te hace replantearte salir de casa.