En Jujuy y el norte argentino se usa como forma cariñosa para referirse a un nene, un pibe chiquito o un crío. Suena bien de barrio y de familia, como cuando una tía te lo dice con ternura. No es insulto, al contrario, es puro mimo norteño y queda re natural en charla cotidiana.
"Che, ¿y el churito de la Vero? Lo largaron un segundo y ya está corriendo por la plaza, con la nariz llena de helado y cero miedo."