En Ayacucho se dice cuando alguien se larga rapidísimo de un sitio, casi corriendo, para evitar un problema o porque le dio miedo. Es como decir salir por patas, pero con sabor bien serrano. Se usa mucho en tono de broma cuando alguien se hace el loco y desaparece antes de dar explicaciones.
"Estábamos en la esquina vacilando y, cuando apareció el serenazgo, el Lucho chupó patita al toque y nos dejó con la gaseosa en la mano."