En Puebla se usa para hablar con cariño de una amiga o morra que te cae de lujo, que es simpática, coqueta y siempre está al tiro contigo. Es como decirle bonita, pero con más sabor y confianza. Suena cercano, medio juguetón y hasta un poco pícaro, pero sin mala onda. Y la neta, se escucha bien tierno.
"Ya llegó la chulita al cafecito, trae el chisme fresco y seguro acabamos muertos de risa como siempre"