Forma divertida de llamar al choripán de siempre cuando te lo comés en un frío que te corta la cara, con viento, nieve o ventisca. No es que sea otra receta, es el mismo chori, pero en modo supervivencia patagónica. Se usa para exagerar lo valiente o lo terco que sos por hacer asado igual. Y sí, tiene su épica.
"Amigo, con este viento no se puede ni prender el fuego y vos ahí, al lado de la parrilla, clavándote un choripán polar como si nada. Después no te quejes si quedás duro."