Se dice cuando alguien te quiere endulzar el oído para sacarte algo o salirse con la suya. Te echa labia, te mete cuento y te pinta todo bonito, como si con palabras dulces ya se arreglara el desastre. Vamos, puro bla bla para convencerte, y si te descuidas, caes redondito.
"No te dejes chocotear por Anabel, que llega tarde, te suelta dos halagos y ya quiere que le guardes el puesto en la cola."