Se dice cuando algo está exageradísimo, bien escandaloso o llama la atención a lo bruto. Puede ser por lo grande, lo llamativo o lo ridículo, como un outfit imposible o un carro tuneado hasta el techo. Es de esas palabras chapinas que suenan a chiste, pero describen perfecto el show.
"Mano, ¿ya viste ese carro con neón, bocinas y alerón tamaño mesa? Está chimengüenchón, parece que va a despegar en la Roosevelt."