Se usa para llamar a alguien un poco ridículo, cutre o payaso, de esos que van de algo y no llegan ni a la suela. También vale para algo de poca categoría o hecho con desgana. Es un insulto suave, más de vacile que de bronca. Se popularizó muchísimo en España y todavía se suelta para reírse un rato.
"Mira al chaval con gafas de sol de noche y cadena dorada del bazar, va de jefe y no es más que un chikilicuatre, qué cuadro."