Se dice cuando alguien se pone a soltar historias medio inventadas o bien exageradas, pero en plan cotorreo, para hacer reír o echarse el cuento. No es tanto mentir con mala leche, más bien adornar la realidad hasta que ya parece leyenda. Muy de sobremesa, de compas y de puro relajo.
"Ya empezó el Beto con sus campechanadas, que si en la playa vio un tiburón del tamaño de una combi y que le guiñó el ojo."