Verbo bien nariñense para decir ponerse a conversar largo y tendido con alguien, casi siempre con chisme, cuentos y risas de por medio. Suele pasar en la sala, en la tienda o donde caiga, con un tintico en la mano y cero afán. Es hablar por hablar, pero sabroso y con salseo.
"Nos sentamos a charlear con la tía, salió el chisme del barrio, el ex del primo y hasta el perro quedó funado, todo con tintico y galletas."