En Andalucía se usa chalaura para hablar de una charla pesada, repetitiva y un poco absurda, o de alguien que se enrolla sin parar diciendo tonterías. También puede referirse a la tontería en sí, al comentario sin mucho sentido. Es como decir que alguien está con la cabeza en las nubes, pero con más guasa.
"Quillo, deja ya la chalaura esa del negocio millonario, que no tienes ni un duro y me estás rayando desde el lunes por la mañana."