En Apurímac se usa para decir que te toca estudiar o ponerte a repasar, pero dicho en plan relajado, sin drama. Es como soltar un “ya, me pongo con eso” mientras sigues con la calma andina. No es que no te importe, es que no te estresas. Y así da gusto.
En Uruguay se usa chalar como sinónimo de charlar, hablar de forma relajada y sin apuro, casi siempre entre amigos o familia. Es esa conversación de banco de plaza, mate de por medio, donde se arregla el mundo sin moverse del lugar. Suena muy de barrio y, la verdad, tiene un encanto bastante particular.