Se dice de alguien que habla y habla, mete floros y relleno, pero al final no suelta nada útil. Como si estuviera sembrando palabras a lo loco y no cosechara ni una idea decente. Sirve para pinchar al que se cree orador y solo marea a la gente. Bien gráfico y bien de la sierra.
"En la asamblea el pata se tiró una chacra de palabras, puro floro, y cuando le preguntaron lo concreto se quedó en blanco. Nadie entendió ni papa."