Forma bien norteña y cariñosa de decirle a tu carnal, o sea, a tu hermano de sangre o a ese compa que ya es familia. Es como decir bro o hermanito, pero en modo México y con confianza total. Se usa para saludar, pedir paro o echar cotorreo. Suena cercano y bien de barrio.
"Qué onda, carnalito, cáele al puesto de la esquina, nos echamos unos taquitos y luego una coquita, pero con extra salsa porque hoy ando valiente."