En Áncash se le dice así a alguien bien distraído, medio volado, como si anduviera en la luna y no aterrizara nunca. Es el típico que se olvida todo, se queda mirando al vacío y responde tarde. No siempre es insulto pesado, más bien una chapa burlona para vacilar al despistado del grupo.
"¡Ya pues, cabeza de chifón! Te bajaste del taxi y dejaste las llaves adentro otra vez. Después no llores cuando toque trepar la reja para entrar, pe."