Se dice cuando te vas a dar un gustazo a lo grande y gastas sin miedo, como si la plata te quemara en el bolsillo. Aplica para fiestas, viajes, regalos o cualquier plan donde tiras la casa por la ventana y no escatimas nada. Es puro derroche, pero a veces toca celebrar como se debe, ¿o qué?
"Parce, este diciembre sí botamos la casa por la ventana, alquilamos finca en Santágueda, llevamos banda y hasta el vecino terminó bailando con la tía."