Forma humorística y bien sureña de llamar a la persona que guarda todo, pero todo, como si viviera dentro de un baúl gigante. Acumula cachureos, recuerdos, chucherías y cosas que ya nadie usa, pero que igual no bota. Es como un coleccionista compulsivo del sur, aunque a veces ni él sabe qué tiene guardado.
"Fui a la casa del Tito en Temuco y casi no podía entrar a la pieza, tenía cajas, cachureos y hasta el Nokia del 2002 guardado, si ese compadre es más baúldeño que ardilla en otoño"