En Chihuahua se dice cuando alguien se avienta una acción bien impulsiva y arriesgada, de esas que haces sin medir consecuencias. Es como dar un salto de fe, pero versión norteña y con tantito desmadre: te lanzas y ya luego ves cómo le haces. Puede ser una locura divertida o una metida de pata monumental.
"No manches, el Beto se aventó un chapulinazo y se fue a pedirle chamba al jefe en chanclas. Ahorita anda escondiéndose porque lo corrieron a gritos."