Interjección muy de Euskadi para soltar sorpresa, admiración o un flipar general, como un ¡madre mía! con acento del norte. Aupa es el saludo y el empujón de ánimo de toda la vida, y lo de la leche le mete intensidad sin ponerse demasiado fino. Sirve para un golazo, un susto o una locura cualquiera.
"Aupa, la leche, ¿has visto el golazo de Iñaki? Me he levantado del sofá y casi tiro el pintxo al suelo del salto."