En Yucatán, atasconarse no es quedarte atorado en el tráfico ni en una puerta. Es ponerte hasta el tope de comida, comer como si no hubiera mañana. Se usa cuando te das un atracón bien serio, de esos que te dejan con la panza llena y cero ganas de moverte. Con cochinita pibil, peor tantito.
"Ayer me atasconé con tacos de lechón y una Coca bien fría, y hoy ando rodando, ni me puedo agachar."