Se dice de alguien que viene con un hambre que no se aguanta, o que se pone a comer con unas ansias tremendas, como si le fueran a quitar el plato. También puede sonar a que va justo, apretado de pasta o de tiempo, pero en la mesa suele ser puro modo devorar. Vamos, que viene con el estómago rugiendo.

"Juanito cayó al almuerzo apretaíllo y se ventiló las migas, el lomo y hasta el pan del centro. Mi abuela lo miró y dijo: niño, para un poco, que esto no es una carrera."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!