Se dice cuando alguien anda bien alborotado y toca bajarle dos rayitas: calmarse, dejar el drama, cortar el escándalo o no echarle más leña al fuego. Es como decir “relájate” pero con saborcito de barrio. Va perfecto para pleitos, borracheras y cualquier show que ya se salió de control.
"Ey, compa, ya estuvo de hacerla de pedo con el árbitro, aplaca el pollo, que ni vamos perdiendo y apenas va arrancando el partido."