Se dice cuando traes la actitud de mandar, con seguridad y aires de autoridad, como si fueras el mero mero del asunto. Puede ser en broma o medio en serio, para presumir que hoy tú pones las reglas, aunque en realidad nomás andes crecido. Útil para cotorrear y echarte el papel de líder.
"Hoy ando de jefe, así que se hace lo que yo diga: nos lanzamos por unos tacos y luego a las micheladas, ¿o qué, mi gente?"