Se dice de alguien que no para quieto y va a mil, como si tuviera un motorcito en las piernas. Puede ser porque camina rapidísimo, porque está todo el día de acá para allá o porque siempre anda metido en algo. Es una forma bien gráfica de decir que vive apurado. Y sí, cansa solo mirarlo.
"Ese Julián anda más que el viento, lo vi en la plaza y a los diez minutos ya estaba en el centro, mate en mano, pedaleando como si lo persiguieran."