Se dice de alguien que está perdidísimo, desorientado a más no poder, como sin GPS y con la mente en blanco. No cacha lo que pasa, no ubica a nadie y va dando vueltas sin rumbo. Es una comparación bien gráfica y medio absurda, por eso funciona tan bien cuando alguien anda pato y no atina una.
"En la U le preguntaron la sala y el compadre quedó mirando al techo. Andaba más perdido que huevo en sopa, no cachaba ni en qué edificio estaba."