Dicho nica para cuando alguien anda acelerado de emoción, contentísimo y sin poder estarse quieto, como con la energía a mil. Es ese entusiasmo que te pone a brincar, hablar hasta por los codos y hacer bulla por cualquier cosa buena que te pasó. Suena vacilón y bien de barrio.
"Cuando le dijeron que sí al brete, el maje andaba en la pura gallina, pegando brincos y haciendo bulla por toda la cuadra."