Expresión tabasqueña para decir que alguien anda bien perdido, distraído o en la luna, como si fuera caminando por la playa sin saber ni a dónde va. Se usa cuando la banda está tan ida que ni se entera de lo que pasa a su alrededor, y la neta a veces hasta da risa verlo.
Se usa para decir que alguien anda súper relajado, sin prisas ni preocupaciones, como tirado en la playa viendo el mar y dejando que todo resbale. Es esa vibra de vacaciones eternas, cero estrés y cero drama. No es muy formal que digamos, pero suena a vida sabrosa, y la neta dan ganas de aplicarla diario.