Se dice de alguien que anda en plan desmadre, de fiesta en fiesta, gastando lana y sin mucha responsabilidad encima. También puede traer un tonito de crítica, como de que la persona se la vive en el relajo y no se aplica. En México se entiende bien y suena a chisme sabroso de vecindario.
"Desde que le cayó la quincena doble, el Beto anda de vida alegre: antro el jueves, carne asada el viernes y el sábado ya ni contesta."