Se dice de la persona que anda de metiche, pegando la oreja para cachar chismes, secretos o conversaciones ajenas sin que la inviten. Es como traer el modo espía activado, pero versión barrio. Suele usarse con tono de reproche, porque esa banda luego va y lo cuenta todo. Y sí, cae gordo.
Expresión muy usada para hablar de la banda que anda escuchando conversaciones ajenas, pegando la oreja donde no lo invitan y metiéndose en chismes que ni le van ni le vienen. Es el clásico metiche profesional que se sabe todo el chisme del barrio, aunque nadie le haya contado nada. Y la neta, a veces hasta se agradece el servicio informativo.