Se dice cuando alguien se pone en plan sabelotodo, como si fuera el que manda o el que más sabe, aunque en realidad no tenga ni idea. Va con burla, porque la persona se da aires de experto y acaba quedando mal. Muy de cantina y de plática entre compas cuando alguien se pasa de listo.
"El Juan andaba de mayoría dando cátedra de asado y al final dejó las salchichas negras, ni el perro se las quiso comer."