Se dice cuando andas de aquí para allá cargando mil cosas, como si trajeras la panza con bolsa de canguro: mandados, papeles, la compu, lo que sea. Es esa vibra de ir haciendo vueltas y acarreando, medio a la carrera. No es elegante, pero describe perfecto esos días de caos.
"Desde temprano ando de canguro: el mandado, los papeles del banco y la laptop. Ya nomás me falta cargar al perro, qué barbaridad."