Se dice cuando alguien anda bien prendido, con la hormona alborotada y con ganas de ligar a lo que se mueva. No es que esté enamorado, más bien trae el modo coqueteo activado y anda buscando pretexto para arrimarse, echar verbo y ver qué cae. Suena medio burlón, pero en Veracruz se usa un montón.
"Mira al Juanito, desde que supo lo de la fiesta anda de calorón, echando verbo en la esquina y hasta peinándose pa’ ir por las chelas."