Se dice cuando andas a mil, de un lado pa’ otro, con la agenda explotada y cero tiempo para respirar. Es como ir en modo pollo sin cabeza, resolviendo mil vainas a la vez y llegando tarde a todo. Muy de cuando la vida se pone intensa y tú solo sobrevives a punta de café y fe.
"Mano, ando corriendo como loco entre el trabajo, los exámenes y la cola del banco. Ayer almorcé a las cinco y todavía no sé dónde dejé las llaves."