Se dice cuando alguien anda distraído, como en piloto automático, pensando en cualquier cosa menos en lo que está pasando. Está presente físicamente, pero la mente la tiene en otra parte. En Chile suena bien de calle y sirve tanto para despiste inocente como para cuando alguien anda medio volado. Pasa más de lo que uno admite.
"Oye, ¿y el Pablo? Anda con la cabeza en otra, ayer dejó las llaves pegás en la puerta y se fue feliz a comprar pan."