Se dice cuando alguien anda con pretextos, se hace bolas y empieza a sacar excusas para zafarse de algo. También aplica para el que se enreda con sus propias mentiras y ya ni sabe qué inventar. Muy de andar dando largas y mareando la perdiz. Y sí, suena chistoso, pero pega duro cuando te la aplican.
"Le pedí a Pedro que cayera a echarme la mano y empezó a andar con el chayote: que si el camión, que si la lluvia, que si su tía. Total, nunca llegó."