En Chile se dice cuando alguien anda con mala leche, o sea, de mal humor, pesado o con una mala onda que se nota a kilómetros. A veces también se usa para hablar de alguien que está atravesado porque le salió todo mal y anda chato con la vida. No es por la leche de verdad, obvio.
"Oye, hoy no le hablís al Nico, anda con leche desde que lo retaron en la pega y más encima se le quedó la Bip sin saldo."